Los sindicatos denuncian que el Ministerio permitirá que los secretarios judiciales hagan solo 25 horas semanales frente a las 37,5 impuestas al resto de empleados de la Administración
El Ministerio de Justicia ha puesto sobre la mesa el calendario laboral del personal
al servicio de la Administración. De hecho, será el próximo 11 de julio
en la Mesa Sectorial donde aborde con los representantes de los
funcionarios judiciales dos resoluciones que contemplan el modo en que
se debe regular es nueva jornada. Antes de hacerlo, ha entablado negociaciones con sindicatos como
el mayoritario en el sector, el STAJ (Sindicato de Trabajadores de la
Administración de Justicia), de ámbito nacional, que le han permitido
deducir que el miércoles se encontrará con un gran obstáculo que
solventar: el horario de los secretarios judiciales.
Éste se ha fijado en un máximo obligatorio de 25 horas semanales (de 9 a
14.00 horas) en la parte que requiere su presencia física obligatoria
en sus despachos en las oficinas judiciales, dejando el resto de la
jornada –hasta alcanzar las 37 horas y media que exige al resto del
personal- de cumplimiento flexible fuera de la sede judicial. Y esto ha
despertado la polémica.
El malestar, sobre la mesa de Gallardón
Este periódico (ABC) ha tenido acceso a la documentación que
le han hecho llegar sindicatos como STAJ al ministro de Justicia para
que quede patente su «perplejidad y rechazo» a esta medida, y que
secunda lo que horas antes ya anuncian que se va a producir el
miércoles: «Nos levantaremos de la Mesa sin negociar»,
anticipa Rubio (STAJ). En su queja, el personal representado por el sindicato
denuncia que en la regulación del calendario laboral del cuerpo de
Secretarios Judiciales del país se ha establecido una «trampa». En un
párrafo, se recoge: «La parte principal del horario del secretario
judicial será el de atención al público y profesionales que venga fijado
para la oficina judicial de que se trate o a la que se sirva, de
obligada presencia y a realizar de lunes a viernes». Esto es, 25 horas semanales, de nueve de la mañana a dos de la tarde.
